Un pequeño resumen de nuestro viaje a Praga.

Podría hablaros de los mil y un beneficios de viajar, de lo que enriquece, de lo bien que viene un cambio de aires pero creo que cuando veáis la cara de mi primera foto de nuestro viaje a Praga, no hará falta nada de eso.

Realmente este viaje era bastante diferente: iba a ser la primera vez que viajaba con mi madre y mi hermana, al menos como adultas y ya sabéis que opino que a veces los compañeros de viaje pueden ser o la guinda del pastel o…. He de confesar que me daba miedo por que encima eso de viajar con  “la familia” [léase con voz del padrino] ya sabéis a lo que me refiero…. pero realmente ha sido una experiencia inolvidable que espero podamos repetir pronto. Sobra decir que el destino elegido ayudó y mucho a que disfrutásemos tanto de esta aventura.

Ninguna habíamos estado nunca en Praga y para los que la conozcáis, sabréis que es una ciudad espectacular con muchísimos edificios modernistas (que a nosotras nos encantan) y con un montón de historia por su (desgraciadamente) importante papel en las grandes guerras, así como todos los hechos que acontecieron posteriormente incluida la dictadura comunista, pero también es un país de mucha historia, de muchas leyendas y que afortunadamente, se ha ido manteniendo a lo largo de los siglos.

Además de visitar la Ciudad, el Castillo, merendar  en la Casa Municipal para contemplar los frescos de Mucha, (uno de mis pintores favoritos), cenar en un barco en pleno Moldava, visitar la torre de la pólvora, disfrutar con cada grupo musical que encontrábamos tocando en cada esquina y…. y lo cierto es que así podría pasarme lo menos tres post escribiendo sobre las cosas que hicimos, pero bueno, que además de todo esto visitamos el campo de concentración de Terezin… toda una experiencia… de esas visitas que te remueven el estómago y quiero aprovechar para daros  un consejo sobre algo que nosotras dudamos y que creo que al final acertamos: existe la posibilidad de hacer el viaje por tu cuenta o contratando un tour que nos costó unos 30€ al cambio, incluía el tren hasta el pueblo (ida y vuelta), la entrada al museo y la entrada a la fortaleza pequeña (creo recordar que el precio de las entradas ya eran unos 12€) además de la explicación, por supuesto… Entre la dificultad del idioma (aunque la mayoría habla inglés) y que realmente el tren te deja en un pueblo antes de llegar a Terezin, creo que es la opción más cómoda.

En la plaza vieja podéis encontrar muchas agencias que ofrecen Free Tours (a cambio de la voluntad) algo muy aconsejable para empaparte mejor de la historia de esta ciudad y no perderte ningún rincón de los muchísimos que tienen.

Otra cosa que nos encantó fue visitar tanto las tiendas de marionetas artesanales (que por cierto, nos trajimos alguna a casa) como las tiendas de antigüedades con verdaderas joyas en forma de muebles, pendientes o relojes y sí, también picamos jeje

En cuanto a precios, me pareció una ciudad bastante económica, para que os hagáis una idea, la comida más cara nos costó 41€ tres personas. Del transporte no os puedo decir nada por que lo hicimos todo a pie excepto la visita al Memorial de las víctimas del olocausto y al Campo de Concentración como ya os he comentado.

Y ¿qué puede hacer que un viaje sea perfecto para alguien como yo? Pues que encima haya una exposición temporal de Manolo Blahnik ya que su padre era Checo y poder visitarla.

Os dejo con algunas fotos del viaje ¡espero que os gusten!

¿habéis estado en Praga?

¡¡¡Un besazo y feliz fin de semana!!!

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Written by Mavi

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